El Teatro Romano de Mérida, construido en el siglo I a.C. por orden del cónsul Marco Vipsanio Agripa, es uno de los monumentos más emblemáticos del conjunto arqueológico de la antigua ciudad romana de Emerita Augusta, actual Mérida. Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1993, este teatro destaca por su excelente estado de conservación y su imponente fachada escénica, con columnas corintias y estatuas que evocan el esplendor del mundo clásico.
Con capacidad para unos 6.000 espectadores, el teatro fue concebido no solo como un espacio de entretenimiento, sino también como una herramienta de romanización, donde se representaban tragedias, comedias y otras manifestaciones culturales propias del Imperio. Tras siglos de abandono y ocultamiento bajo tierra, fue redescubierto a principios del siglo XX y ha sido objeto de importantes trabajos de restauración.
Hoy en día, el Teatro Romano vuelve a cobrar vida con el Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida, uno de los eventos culturales más importantes de España, que cada verano transforma este espacio milenario en un escenario único. Visitar el Teatro Romano de Mérida es un viaje al corazón de la historia, el arte y la arquitectura romanas.